..........PEDRO SINECIO ÁVILA...........
(12/12/1912 - 6/1/1999)
Don Sinecio es hijo de Pedro Ávila y Cristina Calderón. Nació en la jurisdicción de El Talita - departamento Junín - provincia de San Luis. Luego sus padres trabajan para don Pilar Pereira en su campo al norte de "El Injerto". A los 18 años o después de hacer el servicio militar (que imprime un sello particular y forja toda su vida), se iba a las cosechas de maíz a Córdoba y en esas idas aprovecha para estudiar obteniendo el título de Perito Mercantil que incluía contabilidad y dactilografía.Al casarse con María B. Rosales alquilan la casita que está frente a la bodega de Alume y en el año 1949 Funda la Academia de Dactilografía y Contabilidad. Después alquilan una casa donde actualmente vive Hidardo Domínguez. Eran dos piezas, una galería y una cocina. Al lado una pieza grande en donde tenía la academia. Por último construyen su casa en la esquina noreste de Saavedra y Moreno en donde inicialmente la puerta de entrada a la academia daba justo a la esquina. Después se utiliza el saloncito que da a la calle Moreno. En los horarios nocturnos comenzaron alumbrándose con un farol a Kerosene, después con un sol de noche hasta que aproximadamente en 1960 hace conectar la luz. En sus comienzos daba clases a Domicilio. Una de sus alumnas era Doña Gregoria Gatica de Aguirre Celis. La primera máquina que compra es una máquina valija Remington. Después compró las máquinas en Villa Dolores a un Sr. Romero. Eran Remington, Olivetti y las últimas fueron todas iguales de la marca Olimpia. El nombre de la Academia era Domingo Faustino Sarmiento y cuando comienza a funcionar la Biblioteca con el mismo nombre la correspondencia se confundía y para evitar ese trastorno le cambia de nombre colocándole Academia Comercial. Trabajó aquí hasta noviembre o diciembre de 1988 más o menos por que se enferma. Su hija Norma le compra las máquinas y comienza a trabajar el 1 de febrero de 1989 colocándole por nombre Academia Comercial "Sinecio Ávila"; y no es casualidad que ella continuara con la academia ya que siempre estuvo ayudándole a su padre.
Norma G. Ávila en la Academia con Nidia "Niní" Leal de Leyes (que trabajó con la escribana muchos años); Gustavo O. Arse y José Ernesto Álvarez en la máquina mas grande.
Don Sinecio Ávila fue Jefe del Registro Civil que estaba en la casa de Felicinda Nievas (donde vivió Diolo Nievas). Era el único empleado. Cuando se funda la academia el ya trabajaba allá. En esos años el Juez de Paz era don Teodoro Llanos y el juzgado estaba en las casas viejas donde está el Instituto San José. Después del derrocamiento de Juan Domingo Perón trabajó como Secretario Municipal por un lapso aproximado de 15 años sucediéndose varios intendentes. Al ingresar estaba como intendente Tulio Antonio Arce (Intendente Munic. Interventor) luego no en este orden Evaloy Cortéz; Aroldo Mendoza (vino de San Luis como interventor); Sinibaldo Tobar; Dario Pereira (hijo del patrón de sus padres: Don Pilar Pereira); Simón Magnano; Melchor Boria; Carlos Lucio Lucero y cuando entra José Edgardo "Toto" Alume le pide la renuncia como secretario ya que él tenía uno propio. Recuerda su hija Olga que la llevaba a Norma (su hermana mayor) a trabajar en la Muni como su ayudante y cuando esta se casa la lleva a ella. Después la nombran en la Municipalidad en una categoría bastante elevada por los conocimientos impartidos por su padre. Don Sinecio era un hombre disciplinado y de palabra. No era afecto a ningún partido político. Una de las anécdotas a mencionar en esos años fue que un día arrojaron por las calles del pueblo "pasquines" (actualmente panfletos) hablando mal del gobernador y de las autoridades en general. Desde San Luis enterados de la situación envían a un Sr. Chirino que sería jefe de la Policía (se vino en moto) y se presentó en todos los lugares en donde había máquinas de escribir para determinar en cuál se había escrito. Llega este Sr. a la Academia y Don Sinecio le dice que en sus máquinas no permite que se escriba absolutamente nada que no sea referido a lo laboral. Asimismo el policía le pide que salgan sus alumnos afuera para verificar. Escribe parte del texto en cada una de las cuatro o cinco máquinas y verifica que no corresponden a las huellas que el texto original tiene. Después vuelve el policía a pedirle disculpas por las molestias y allí le dice que la máquina desde donde se escribieron los pasquines estaba en el lugar donde menos pensaba: El Banco Provincia. Allí descubren al autor de la escritura que por pedido le habían dicho que escriba ese texto varias veces y por hacer esto lo dejan sin trabajo al muchacho. ¡Qué persona mayor de cuarenta años no recuerda a Don Sinecio Ávila! Se enojaba mucho cuando no se era puntual en el horario de llegada y más aún cuando el alumno faltaba a las clases. Para ser acreedor del título de dactilógrafo el alumno debía escribir 40 palabras por minuto y como buenos alumnos recordaba a José "Negrin" Robledo, Aldo Santillan y a los hermanos Jacobo (a Marcelo "Nene" lo preparó para que entrara al banco ya que debía rendir y salió bien). También preparó a "Nene" Funes, Omar Cortés (que se fue al Banco de San Luis) y a Aldo José "Pepe" Magnano. Ir a la Academia era como ir a la misa o a la escuela de esos años. Las chicas debían ir con pollera larga y no les permitía pantalón y para nada escote. Debían ir bien presentables.



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