Personas destacables: Mario Morales

                        ...... Mario Oscar Morales......


Mario participando en el 2do. Encuentro Provincial de Escritores. 
15-11-2014 - San Francisco del Monte de Oro - San Luis

Mario nació el 16 de mayo de 1957 en Bahía Blanca.
Se reconoce  puntano por adopción ya que desde 1990 reside en la provincia, primero por el lapso de cinco años en la localidad de Luján y desde 1995 en Quines.
Se lo puede presentar de una única forma. Es POETA.
Escribir  es su forma de vida pues vive para escribir, vive por que escribe y no concibe la vida si no es generando versos.
En la actualidad calcula que lleva más de diez mil versos escritos, una novela y una obra de teatro entre otras producciones.

A la edad de trece años sufrió un accidente que ha dejado secuelas en su motricidad, pero que sirvió para que este hombre descubriera su verdadera vocación.
Comenzó escribiendo sus primeros poemas con la boca, dada la imposibilidad en ese primer año de servirse de las manos, y desde allí no ha dejado de escribir.
Recuerda que ni si quiera hablar podía y con mucho esfuerzo le pidió a su madre que le alcanzara un cuaderno y un lápiz para dibujar unos caballos pues le gustaba dibujar como a varios de sus hermanos. Al tener el lápiz en la boca y el cuaderno apoyado con una almohadita lo primero que se le vino a la cabeza fue escribir una poesía. Esa fue su primera poesía que habla de un niño y un gorrión y a partir de esa surgieron treinta y nueve más escritas de la misma manera.
A esa edad “vi al mundo como un pájaro enjaulado y con las alas rotas” expresa.
Tiempo después le adaptaron una férula con un cañito en donde iba la lapicera y sin mover los dedos igual escribía.
Zurdo de nacimiento se fue haciendo derecho con la práctica ya que era el brazo que más movilidad tenía en ese momento. Ahora escribe en la computadora con la izquierda y en el papel con la derecha.

Escribir es un placer y no piensa en los libros que publicará ni en el derecho de autor. Lo hace para general algo en los lectores y las comparte por las redes sociales. También escribe para dejar bien a los noviecitos y para eventos especiales. Le dedica más tiempo por la noche ya que su casa es una casa de familia y durante el día hay mucho movimiento lo que no le permite concentrarse. Es así que por muchos, muchos días se quedó y se queda hasta altas horas de la noche.
Cuando escribe sobre algún tema en particular, difícilmente vuelva a hacerlo. Pasó así con una poesía que escribió a Quines y en donde reflejó lo que él sentía en ese momento en particular. Luego sucedieron hechos que lo desalentaron y no escribió más al respecto.
Puede ser que sea un pájaro sin alas pero tiene la inmensa capacidad de volar con la imaginación, de recordar de memoria muchísimos versos, de armarlos en muy poco tiempo cuando la inspiración está a flor de piel.

Gracias a la poesía afirma que conoció a muchas personas muy interesantes y profesionales.
A “Pepe” Fernández lo conoció cuando en una oportunidad estaba por leer una poesía en la localidad de Luján y “Pepe” se ofreció para acompañarlo con la guitarra. No sabía quién era, pero gustoso aceptó y vio las maravillas que hace con ese instrumento.
Con el profesor Daniel Abrego fueron los encargados de adaptar la letra y ponerle música al Himno a Candelaria.
Recuerda que fueron juntos y al leer la letra, Mario se da cuenta que no puede ser entonada, que para eso se deben invertir algunos versos y modificar levemente otros sin que la letra pierda el sentido original. Es así que el intendente de Candelaria le encomienda la tarea y en el viaje de regreso se pone a mirar la letra y a organizarla en su cabeza. En un momento le dice a Daniel ya la tengo, al llegar te la envío a tu casa.

Mario logró escribir de una manera casi autodidacta, aprendió a conjugar de tal manera lo que escribe que te hace vivir el recorrido de la historia en cada estrofa y siempre rescata y no tiene miedo ni vergüenza en decir que no sabe mucho de tecnicismos; es más, muchas veces relató que cuando la profesora Rosa Ruiz un día le dice: ¡Vos Mario escribís en tercera persona!, ¿Cómo hacés? ¡Es muy difícil!. Él le respondió: no sé que es tercera persona, yo escribo porque me resulta fácil hacerlo y es algo que me surge así.
En otra oportunidad la misma profe le pide a una de sus hijas que por favor les explique a los alumnos sobre la metáfora y dos conceptos más y para hacerlo escribe una poesía en un papel de cigarrillos, no diciendo que es cada cosa, sino aplicándolo en las estrofas.

Si hay un escritor que escribe desde la experiencia, ese es Mario Morales. Sabe lo que es hambre, sabe lo que es frío, sabe lo que es amor y desamor, lo que es tener a un ser querido y perderlo, lo que es luchar por algo consiguiendo y sin conseguir nada, lo que es sacrificio y superación, lo que es felicidad y perdón, etc, etc, etc.

Un golpe muy duro en su vida fue el fallecimiento de su madre el día 27 noviembre de 2010. Con ella relata que se fueron muchísimas poesías en una carpeta entre las cuales 97 de esas eran dedicadas a diferentes imágenes de su madre. “Si no las lee ella, no las va a leer nadie” -pensó y arrojó la carpeta al fuego-. Muchas poesías no debieron irse, piensa en la actualidad.

Uno de esos  versos decía:
Como ha pasado el tiempo
y al recordarte madre,
desearía ser pequeño
y a tu lado quedarme.


Cursó los estudios primarios y parte de los secundarios.

Aprendió a leer desde muy chico pues comenzó a ir a la escuela cuando su hermana va a primer grado. Como ella iba, también al él debían llevarlo.
La maestra Marta, a la cual le dedicó varias poesías, fue la que lo sentó delante de ella y cada vez que iba a comenzar a escribir lo corregía porque lo hacía de adentro hacia afuera (de derecha hacia la izquierda) y además era zurdo. Cada vez que iba a empezar le agarraba la mano y se la ponía en el margen izquierdo. Tenía siempre esa delicadeza. Diferente a mi mamá -relata- que cuando escribía me daba con la cuchara de madera en la cabeza. Me ataba el brazo a la espalda y me obligaba a escribir con la derecha.
Tuvo que ir la maestra a su casa y explicarle que era normal que escribiera con la izquierda, que así como había niños derechos también había zurdos. El tema era que tener a un hijo que escribiera con la zurda era una cosa mal habida. En esa época el niño zurdo era un niño del demonio, así lo consideraba la gente antes.
En otro episodio escolar, recuerda que en un momento la maestra dice:
-Haber ¿quién sabe escribir?
-Nadie levantó la mano.
-¿Alguien sabe leer?
Y tímidamente levantó la mano y nadie lo podía creer. Generó en la maestra esa sonrisa simpática, pero no obstante, le acercó el libro “Los Teritos” para que lea una especie de poesía titulada Sapito y Sapón de Nicolás Guillén. Cuando comenzó a leer la maestra cambió de la sonrisa al asombro y le pidió que se detenga para llamar a la directora y a otras maestras y lo hizo leer delante de todos con los consiguientes aplausos y felicitaciones.
Siendo más grandecito cada vez que hacía una redacción en los momentos dedicados a esta práctica con el título que decía "Redacción: Tema libre", lo dejaban escribir y al terminar lo llevaban de la mano a mostrarle las producciones a la directora. Era lo único en lo que me destacaba -dice y sonríe-.


Otras clases o materias que tuvo fue de Modales y Costumbres y escribió:

De modales y costumbres la maestra habló aquel día
y en la atención que ponía fui de su charla a las nubes
y me encontré en ese mundo de tizas y pizarrones
de cuadernos con borrones y las orejas de burro...

Otro verso relacionado con la escuela primaria decía:

De guardapolvito blanco y con zapatitos nuevos
fui a sentarme al primer banco para sacar mi cuaderno,
en ello escribí mi nombre, tal como todos lo hicieron,
garabatos a montones, pero eran los nombres nuestros...

Claro, no sé si realmente escribía mi nombre o no –relata-. Yo ponía esas letras y para mí ahí decía Mario.

Del secundario recuerda una clase de matemáticas en la cual tenía prueba y debían hacer unos ejercicios que estaban en el pizarrón. Para esto como es característico le dieron una hoja en blanco y un lápiz para resolverlos en un módulo.
Mario se pone sobre la hoja mirando el ejemplo y de pronto tuvo una sensación rara por sobre el hombro. Mira hacia arriba y hacia atrás y ve a la profesora que era muy  jovencita y se da cuenta que había dado toda la vuelta para mirar lo que estaba haciendo. Iba por la tercera estrofa y al mirarla le dice:
-Siga Morales, va muy bien.
Terminado el módulo y le dice:
-Me puede esperar en el pasillo para hablar con Ud. y con la profesora de lengua le explicaron que sabían del sacrificio que hacía para ir a la escuela y le dijeron:
Si Ud. viene porque quiere mejorar lo que hace, no hace falta, porque lo que hace lo hace muy bien.
Ese poema dice así:

Cuando llegue septiembre se perderá en la bruma
esa avecilla blanca que tu siesta profana,
tú volverás al sueño y ella irá a la espesura,
tú en sábanas de hilo y ella en verde retama.

Porque al llegar septiembre yo no estaré en tus horas,
habrá en la flor rocío y en tus mejillas nada.
Me iré como la tarde para dejarte en sombras,
me llaman otros labios, me busca otra mirada.

Y al final dice:
Mas tú, que estás madura, cuando busques un beso
no mires en el tiempo, no niegues tu calor,
no ha de juzgarte Dios, no temas mi regreso,
yo no vendré mañana, pero vendrá otro amor.

Es una poesía que está tan bien estructurada que siempre que la ha leído todo el mundo se la lleva, la quiere. Está en la pág. 71 del libro “Por amor a ti”.

Mario ha colaborado en muchas actividades culturales relacionadas con el fomento de la escritura y la lectura. También lo hizo con varias bibliotecas de la zona y llegó a brindar apoyatura literaria a un grupo de niños en la localidad de Luján.
Participó en encuentros literarios, destacándose el de Villa Dolores - Córdoba, primer lugar de la zona que visitó por este motivo.

Sus trabajos llegaron a publicarse en México, Chile, Bolivia, Perú y otros países americanos, al igual que en varios medios nacionales.
En San Luis escribió para la revista que editaba semanalmente El Diario de la República. Algunas de sus obras se encuentran en el libro digital mencionado al comienzo; 
En la Antología Poética de San Luis – Tomo 1 – 1993 editado por el ICCED (Instituto Científico y Cultural “El Diario”); 
- En su revista-libro titulada “Por Amor a ti” – octubre de 2007;  
- En la Antología de Escritores de Quines con motivo del 250º Aniversario de su Fundación - noviembre de 2013; entre otros soportes.

Su fervor por la poesía, hace que cuanta publicación llegue a sus manos, la distribuya entre aquellos grupos o bibliotecas que no tienen oportunidad de recibirla. Le agrada mucho poder brindar charlas y participar en talleres de lectura y escritura en los establecimientos educativos. Su mayor regocijo fue cuando en una oportunidad fue un colectivo lleno de escritores y al entrar a la escuela vio que en los pizarrones había versos suyos. Graciosamente dice "Me sentí ancho como alpargata debajo del agua".

Mario Morales es la primer persona en la historia de la provincia de San Luis en obtener el premio bienal ALPI, por superar las dificultades de su vida diaria.
Este premio se otorga cada dos años en el mes de marzo conmemorando el Día de la Rehabilitación Motriz y tiene por objeto reconocer la labor destacada al esfuerzo, la superación y la inserción social de las personas que han tenido que enfrentar una discapacidad física.

Su amplia sonrisa es un mensaje de fe y esperanza, y se une a esta cruzada en la confianza de que todos los escritores sanluiseños, especialmente aquellos que aún no se deciden a hacerlo, imiten su ejemplo.

Contrajo matrimonio con Teresa Aideé Olguín a quién conoció en Villa Dolores. Luego el destino quiso que se divorciaran pero mantienen una excelente relación ligada a sus hijos. 
Actualmente Mario vive en el Barrio 42 viviendas “Dolores Chirino” junto a sus hijos. Siempre que las letras lo convoquen sale en su silla de ruedas motorizada o en una moto especialmente diseñada a cumplir con lo que más le gusta.


"Soy un agradecido de vivir cada día un día más. Yo estoy viviendo gratis desde hace tantos años. Me desahuciaron tres veces. La última vez teniendo una hija de tres años y un hijo de seis meses. Hoy ese hijo de seis meses tiene veinticuatro años. Yo he vivido gratis y siempre ha sido gracias a Dios. Creo que sigo nada más que por que escribo. Creo que el día que pierda las ganas de escribir, ese día me muero. Pienso que mientras yo escriba me voy a sentir vivo. No hay mayor placer que cuando termino una poesía que quedo ¡Ahhh! extasiado. ¡Qué bueno!, esto va a servir para que alguien la disfrute y pienso que a alguien le va a gustar a otros no les va a gustar pero siempre va a haber alguien que va a rescatar eso."

En el momento que lo entrevisté terminó el poema “Si me voy”


LA OBRA:
Cada poesía tiene su historia. Son más valiosas las poesías cuando se relata el motivo por el cual surgió. Que llevó al autor escribirla. Una vivencia, un momento de inspiración, la observación de algo particular, una charla, un acontecimiento feliz o doloroso, etc., etc.

Estas son algunas de las historias de las poesías de Mario contadas en primera persona:

EL PÁJARO INDICADOR
En la cama, como no podía mover los brazos, mi hermano menor Daniel me ponía en frente una enciclopedia de aves y leíamos el plumaje de cada uno, el color, canto, lo que comen.
En un momento le pido que me anote el nombre de cada pájaro en el margen de la hoja. Quise hacer una historia en la cual darle una introducción a través de las aves a una reunión de las propias aves.
He aquí la introducción:

Hoy se eleva en mi memoria en vuelo de payador
y del ave soy señor el que le cuenta la historia;
El Cristal y el Azulejo no son aves de cantar
pero en su plumaje dan lo que falta en su gorjeo
y no es todo lo que veo nadie se intenta igualar
porque en toda variedad de rozan lindos y feos.
¡Así son y yo los quiero!
En una reunión sin par he visto como el Chajá
se jacta del Tero Tero
y la Lechuza da vuelo con un chisme que contar
diciendo al Búho, al Tucán, a la Calandria y al Cuervo
que la Arpía se hizo al vuelo para poder conquistar
al Cóndor o al Gavilán y así dar al Buitre celo.
No faltan en la reunión las Urracas y las Cornejas,
tampoco las Tijeretas y el conocido Gorrión
que presentó al Faetón de manos de un Petirrojo
que dio al canario en el ojo cuando anunció este cantor.
En esta noche inmortal el Pájaro Carpintero
tocará con el Jilguero para que cante el Zorzal;
En el coro van a estar la Cigüeña y el Hornero
que tratarán de afinar.
Si ustedes quieren bailar al ritmo de esta canción
el Pájaro Indicador las parejas va a formar.

Y allí comienza a formar las parejas con más de un centenar de aves.
Son estrofas de cuatro versos y en cada renglón iban dos aves o sea ocho por estrofa.

Cuando la termino mi mamá se lleva el borrador. Va a ver una maestra mía que tenía cuando chico para que corrija los errores. Mi mamá fue hasta tercer grado nada más. Una vez finalizado y con el visto bueno de la maestra, mamá se lo mostró a Alberto Guala que era el Director de la Orquesta Sinfónica de Bahía Blanca. Cuando lo ve le dice que en breve iba a estar conmigo porque quería ponerle música y el nombre sería “Sinfonía de las aves”. Le dio una tarjetita.
No pasó una semana y viajando en su auto, un Torino blanco, con destino a General Daniel Cerri que está a 20 o 30 Km. de Bahía Blanca, chocó un animal y murieron los dos. Eso quedó trunco.
Sinfonía de las aves me dijo mi mamá que le iba a poner.

------------------------------------------

SUS PRIMERAS POESÍAS
La primera poesía que escribí con la boca dice:

Es un gorrión anciano que por el pan del niño
le ofrece su relato del mundo en que ha vivido
baja del nido al suelo y en las manos del niño
come el pan que el pequeño le trae con cariño.

Más un día el pequeño se tarda en el camino
y el gorrión baja al suelo a esperarlo dormido
pero el frío es intenso y la piedra de un bandido
golpea al gorrión viejo que sangra y da un chirrido.

Y cuando el fiel pequeño se acuerda de su amigo
corre y lo encuentra muerto al pie del árbol frío
Calla el llanto del niño, cubre al ave la nieve
y en el intenso frío un dulce sueño muere.

Tal vez refleja el dolor que en ese momento sentías –le digo-
Puede ser. Todo tiene que ver con los sentimientos de uno. Pero el segundo poema no se parece en nada al primero.

---------------------------------------

El tercero que no está escrito en ninguna parte, es muy especial y tiene que ver mucho con mi personalidad.
Dice:

La casa y su soledad con sus jardines tan bellos
esta sola y sin recuerdos esperando mi llegar.
Sabe que vendré a llorar, que estaré más que dolido
pequeño, casi sumido, cansado de tanto andar.

Ella comprende en su faz mi juventud de hidalguía
me ve digno de la dicha y de justa humanidad
mas yo sé que es mi verdad, llegar a un hogar sin hijos
y no tener el cariño de la esposa a quien amar.

En esa etapa el pronóstico que me habían dado decía que a lo sumo viviría cinco años. Ya con esa edad pensaba que no iba a vivir para tener una familia.

------------------------------------------

Siempre digo que lo mejor que puedo hacer por la poesía es compartirla. Después si sale algún libro bien.
Otra de aquellas cuarenta que escribí con la boca dice:

Que me juzgue mi Dios y me perdone
que este mundo mal hable cuando muera
mal me hicieron y mal hice sin razones
mal vivimos y mas mal se los entierra.

Cuando me halle inerte nadie llore
no deseo ser parte en vuestro grito
yo soy carne y vosotros sois mas carne
y de carne vivimos y morimos.

Si me amaste por todo lo que he sido
agradezco el bien que me has brindado
si me odiaste por no haberte comprendido
ten piedad que muerto me he marchado.

No me acuerdo el principio ni el final de la poesía, me acuerdo internamente.

Otra que no está escrita dice:
La naturaleza que al hombre Dios dio vida
le brindó la fuerza y una mente digna
que muy engañosa en el hombre incita
y leyes en prosa a las cosas dicta.

No hay ley en las cosas que son de la vida
pero el hombre en prosa
con su mente odiosa
las leyes le dicta.

----------------------------------------------

Siendo muy chico vivíamos en la casa de mi abuela, cerca del puerto de Ingeniero White, y muy cerca había una tapera del ferrocarril. Un día fuimos a curiosear y encontramos un linyera adentro. Se rascaba la cabeza y se comía los bichos. Me quedó esa imagen grabada y años después lo volqué a una poesía. Al escribir supe que las “quesudas” le decían a las medias sucias.
Figurativamente lo puse al tipo en una habitación rodeado de bichos con sus quesudas, con su sancajoso almadraque. Lo que escribo es porque me sale como me sale de la cabeza.

Unos versos son:
En un rincón las quesudas con el olor se debaten
por los harapos que uso y el sancajoso almadraque
que lo encontré en la basura y me lo traje pa’l catre
en el ropero los bichos me dicen: ¡Sonso quedate!
así te quedás dormido y nos vamos a chuparte
la transfusión que te hicimos en ese hermoso paisaje
que gordo nos conocimos y hoy ¡Puajj!, nos da asco tocarte
porque bichos, bichos, bichos, bichos sí que eran los de antes.

La historia es larga. En otra parte habla el linyera:

Pido permiso a la roña para poder levantarme
y ustedes bichos inmundos no traten de acorralarme
porque cuando yo me cure en un solo hecho de sangre
nos batiremos a duelo y ganará el que se salve.

------------------------------------------

Teniendo unos catorce años veía desde la ventana de casa a una chica muy bonita que pasaba todos los días por allí. Mi casa tenía la calle muy baja y la ventana era de esas tipo balcón con persianas altas y yo sentado desde la silla de ruedas  podía ver cuando ella pasaba y escribí:

Amor de mis sueños juveniles
murmuro detrás de los cristales
de mi ventana donde no hay jardines
donde la luna pueda ser mi amante.

Dame tu mano pequeña novia mía,
para caminar tus noches, vestida de estrella
y beber los amores de tu corazón de niña
así la risa invade en la tristeza.
Pág. 78 del libro “Por amor a ti”

Son cuatro versos en total. Siempre me acuerdo del primero y hoy me digo como siendo tan chico podía escribir así.

------------------------------------------

Por mucho tiempo busqué inspiración en la Plaza Lafinur. Un domingo yo estaba sentado y una mujer pasa y me saluda.
-¿Cómo le va poeta?
Ni siquiera sé el nombre de la mujer ni al parecer ella el mío.
-Bien aquí estoy.
Recién daba el primer campanazo para la misa.
Se sienta al lado mío y me pregunta de nuevo ¿Cómo anda Ud.?
-Bien gracias a Dios.
-¿Sigue escribiendo?
-Sí, siempre, siempre. Vengo acá para inspirarme –le digo-. Tengo muchas poesías escritas en la plaza y en los versos se refleja eso por ciertos comentarios que hago.
- Hay, -dice-, ojalá yo pudiera escribir como Ud.
-Es fácil, solo tiene que intentarlo.
-La vida que yo he tenido, como me he criado y me he educado me encantaría poder escribirla.
-No sé, cuentemé algo como para hacerme una idea.
Y ella me contó. Me contó hasta que llegó la tercer campanada y tenía que entrar a la misa. Un beso de cada lado, porque daba dos besos, y se fue.
Estuve un rato más allí y como a los tres o cuatro días me senté a lo noche y escribí la poesía. Tiene como noventa estrofas. Lo titulé “El retrato” y está escrito en base a lo que ella me contó.

Las dos primeras estrofas de la pág. 92 del libro “Por amor a ti” dicen:

Vine al mundo en una tarde
no era una tarde cualquiera
porque vos, por vez primera
tuviste el Don de ser madre.

Lloraste y me amamantaste
y me cubriste de besos
porque Dios, oyó tus rezos
y de mí, te embarazaste.

----------------------------------------------

Escribir poesía te insume toda la vida. Ser poeta vos sos todo el tiempo, porque todo el tiempo hay cosas que te duelen, todo el tiempo hay cosas que te hacen feliz. Yo soy muy sensible, a mí me duele todo lo que le pasa a la gente. La poesía que empecé ayer y que la cerré ahora dice:

SI ME VOY
Si me voy o te vas y nada queda
que no sea el dolor lo que nos una
para estar juntos pero tristes
con el alma vagando entre penumbras.

Si te vas o me voy y no hay palabras
y por angustia el corazón se oprime
no miremos atrás, la vida sigue
lejos de rencores y de culpas.

Si uno de los dos se va y el otro queda
también se quedará lo compartido
lo mejor y lo peor de lo vivido
y una huella que se extingue en la vereda.

Y tanto el que se va como el que queda
sufre el mismo dolor, siente lo mismo
hay días en que me veo a la distancia,
y sigo recordando, aquí, en el mismo sitio.

--------------------------------------------

Yo le puse letra a la sinfonía cuarenta. Siempre escuché música clásica. Es más, tengo allí el tocadisco del que solo queda el mueble hoy.
La escribí toda. Una partecita dice:

Cuando vas por la calle te veo
Toda un sueño vestida de azul
Y en tu andar me arrodillo cual reo
Que te entrega su vida y su cruz.

Me gusta cambiarle letra a mucha de la música que escucho, claro que hay letras que no son publicables. -se ríe-.

------------------------------------------

A uno de mis poemas Saúl Bustos le quería poner música.
Dice:
Si tu pudieras quererme, así, como yo te quiero
no tendría que esconderme ni ocultarte mis defectos
y tú no estarías distante como la tierra del cielo,
serías mar y yo una nave para recorrer tu cuerpo.

Si tu pudieras quererme, así, como yo te quiero
la muerte sería elegante, como una flor en el pelo
*Le pide a su hija Gimena que le recuerde como continúa y ella dice con una voz muy suave dice:
mis manos serían estrellas, recorriendo tu universo
y tu serías toda el agua y yo la sed de un desierto.

He escrito mucho sobre amor y desamor pero también he escrito sobre otras realidades que la gente no sabe. He escrito muchas poesías para chicos, por ejemplo hay una que a mi hija le gustaba y la llevaba a la escuela que dice:

Cuando sale el sol en las margaritas
la araña que habita su tela tejió
una abeja obrera que buscaba el néctar
sola se enredó
y bate sus alas quedando sin fuerzas
no quiere estar presa con toda razón

La cuestión es que la poesía cuenta que si la abeja no se hubiera quedado enredada no hubiera pasado lo que pasó. Que la araña vino a atraparla y en ese momento se para un gorrión en la planta y se las come a las dos.
Eso porque un día estaba en casa en el jardín mirando la flor del mburucuyá que le llaman flor de Cristo en el Calvario. Es una flor que se abre en cierto tiempo y a cierta hora y en donde los gusanitos se ponen a comer de ahí y una vez que están todo un día comiendo se convierten en una pupa y sale la mariposa. No me quiero equivocar pero creo que la mariposa Monarca.
En casa el jardín era largo, a ambos lados del pasillo había plantas. Estaba lleno de flores. Mi vieja tenía flores de toda clase, uña de gato y todas esas que por acá no se ven que crecen entre las piedras en la sierra. Con un poquito de tierra es suficiente para que se desarrollen y se agarran.
Allí yo veía como la araña iba y venía construyendo su tela y la abeja que estaba llenándose de polen el lomo. De pronto viene el gorrión y ahí nomás una y una y se las comió a las dos. Con el tiempo la fui armando en mi cabeza y escribí la poesía. Son imágenes que las guardás un tiempo y después la sacás, no es que al mismo día escribís la poesía.

-------------------------------------------

Al llegar a esta zona sabía que era la tierra de Don Oscar Guiñazú Álvarez.
Cuando yo llego a Dolores, vengo de una muy mala situación. Me tuve que ir de Bahía Blanca por que era un tiempo muy revuelto en el 78 y estuve un año viviendo allá en un zaguán cuando escribí la vida de San Martín. Éramos veinte en esa pieza y teníamos un espacio para pasar entre cucheta y cucheta. Cuando me vengo en el tren, entra el tren a Bahía como a las seis o seis y media de la mañana y el ejército sube a tren y arrestaron a un montón, entre esos a mí. Me llevaron a la Brigada de Investigaciones, me tuvieron desde las ocho de la mañana hasta las doce de la noche interrogándome, tal es así que cuando me sacaron las esposas para ir al baño no podía mover los brazos por que los había tenido atrás de la silla. Durante toda la interrogación trataba de darles a entender que yo, en las condiciones en que estaba no era una amenaza para nadie.
La gente no sabe quién soy y no puede estar opinando de mí a la ligera. Por ejemplo mi mamá era cocinera del general Osvaldo René Azpitarte que vivía en el barrio Palihue y como todos sabemos, en una casa todo se cocina en la cocina. De allí salen los chismes, los rumores, las seguridades y las inseguridades. Mi vieja tenía confianza conmigo y yo sabía como venía la mano.
Cuando me sueltan esa noche voy a mi casa y trato de disimular lo que pasaba y le digo a mi mamá que me voy a tener que ir de vuelta porque con la familia en donde estoy, estoy bien.
Ese día a la tarde escucho que hay un encuentro de poetas en Villa Dolores. Mirá, le digo a mi vieja, voy a ir a la radio a averiguar bien del encuentro que hay. Pero no, es en Córdoba, es muy lejos. Voy a hacer así voy al encuentro y de allí me voy a Buenos Aires.
Después le digo, no vieja, me tengo que ir por otra razón. A bueno –me dice- te vamos a llevar a la ruta con el gordo (la pareja de mamá). No me hicieron ninguna pregunta de ningún tipo. Solo el deseo de buena suerte, plata en el bolsillo y salí.
Cuando llego a Villa Dolores era de noche, hacía un frío terrible. Fui a comer a un restaurante chiquito que había allí, cerquita de la casa de don Guiñazú y cuando termino de comer me dice el dueño: ¿Necesita algo?
-¿No sabe cómo me puedo comunicar con el profesor Guiñazú Álvarez?
-Ahh  -dice-, recién lo vi que llegaba a la casa.
Le pagué y me fui a verlo. Me atiende la señora y me dice –Uhh, pero es muy tarde.
-Recién llego de Bahía Blanca –le digo-
Espere –me dice- y tardó un rato y cuando sale me dice: - Pase, en seguida lo va a atender.
Viene él, no me olvido nunca, con una bata color rojo oscuro, oscuro y unos lentes gruesos.
-¿Qué hace por acá tan tarde –me dice-.
Disculpe le digo. Me vine a dedo y no sabía a que hora iba a llegar.
No me diga, ¿de dónde viene?
-De Bahía Blanca. Escuché del encuentro de poetas y vine.
-Conozco Bahía Blanca. A ver, muéstreme lo que tiene -me dice al momento que me invitaba café-.
Tenía una carpeta con mis borradores y la saqué y le muestro.
-Ud. no se va de acá sin que los demás sepan lo que hace.
Llamó por teléfono a Horacio López que todavía vive y organiza los encuentros. Vino Horacio y me lleva al hotel y me dice – Quedesé tranquilo que no va a tener que pagar nada. Aquí se alojan los poetas que vienen al encuentro.
Al otro día en el teatro cirio libanés en un momento dicen. Bueno, queremos presentarles a un poeta que viajó mil doscientos kilómetros para estar acá y me presentaron. Mirá, tenía unos nervios que salí y creo que hasta el escenario caminé bien. Eran tantos que decía que me tragara el piso. Con toda la expectativa de quién era al que presentaban. Yo flaco, alto, con pelo largo y bastón. Ahí me hicieron recitar tres poesías y no me olvidó más la gente, nunca.


En otro momento con respecto a la misma presentación relató:
"Aquella noche, Salí de la ducha, me senté en la cama, encendí el último cigarrillo del paquete y en el papel interior escribí “Llámame”. 
Luego en el teatro, espere mi turno, tenía tres poesías para leer en los minutos acordados y como los aplausos superaron el momento, me pidieron ¡otra! a coro y tomé el papel del bolsillo, lo estiré con un fondo de risas y lo leí…

Llámame
Llámame, si alguna vez tu boca esta sedienta,
si tu piel reclama una caricia,
si tu mano se extiende y no hay respuesta,
si lloras y nadie te consuela, 
si tienes frío y nadie te cobija. 
Yo estaré presente con mi boca fresca
tu piel junto a mi piel en la delicia,
mi mano entrelazada con tu diestra,
mis labios besando tus mejillas,
mi cuerpo abrigando tus quimeras,
para cambiar tu vida.
Pero recuerda, si me llamas...
También tengo mentiras.

Esto fue en octubre y en diciembre recibo una carta desde Culiacán - México del profesor José Romero Alzate. Decía Ciudadano del mundo. Él me felicitaba por el poema de Navidad.

------------------------------------------

Todas las vivencias que vos tenes en la vida, todo, cuando lo tenes que expresar en papel parece de película. Te sale mejor que cuando lo viviste porque te acordás de montón de detalles que quizás en el momento que lo viviste no lo supiste reconocer o aprovechar.
Yo soy muy observador, miro todo. Me molesta cuando me subestiman y me pasa con la mayoría de los políticos.
Cuando escribí el poema de los Reyes Magos estaba mirando un partido de la B. En Buenos Aires, en la provincia los sábados transmitían los partidos de la B. Con ese poema hice llorar a los mexicanos.


UNA POESÍA
Para Finalizar transcribo el poema que Mario dedicó a nuestro Quines:

A Quines

Yo no quiero que Quines
se entere que le canto
porque mi voz sureña
le ha cambiado la estrella
a este pueblo puntano.

No quiero que mis versos
se nieguen a quererte
más allá de ser pueblo
más allá de tu gente
porque el poeta es paria
y yo soy solo un hombre
que dice lo que siente.

Yo quiero que mi tiempo
sea parte de tu historia
porque me diste en versos
los sueños de este pueblo
que guardo en mi memoria.

Contaba "veintiún" años
cuando por vez primera
caminé por tus calles
a la hora de la siesta
y así nos conocimos
tú, Quines, yo poeta.

Yo no quiero que Quines
se entere que le canto
por si esta voz se quiebra
y se apaga la estrella
que estos pasos ha guiado.

De la revista-libro "Por amor a ti" - Pág. 86

¡FELICITACIONES MARIO POR TU EXCELENTE TRABAJO, POR TU DEDICACIÓN Y POR AMAR LA TIERRA QUE TE COBIJA!


FUENTE CONSULTADA:
- www.alpi.org.ar

Foto de la poesía Sapito y Sapón:  Nicolás Guillén - Selección Poética - Colección Juan Gelman. Min. de Educación de la Nación - Libro Nº 52- Ediciones Iamiqué y Kalandraka, 2014 - Pág. 12 y 13

GALERÍA DE IMÁGENES:
Fotos extraídas de su facebook con autorización.
 Participando del 2do. Encuentro de Escritores de Quines - Colegio Nº 31


integrando el Movimiento de Vecinos Autoconvocados.

 Mostrando algunos libros con obras de su autoría.

Con sus hijas.

No hay comentarios:

Publicar un comentario