HÉROE DE MALVINAS - ALFREDO MORENO

 ÓSCARO ALFREDO MORENO

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Alfredo es hijo de Rogelio Alfredo Moreno (Oriundo y nacido en Quines) y de Elva María Contrera (de la localidad de Talita - Dto. Junín, más precisamente de la Estancia San Clemente). Rogelio y Elva se casaron en 1958 y se van a vivir a Buenos Aires donde Rogelio seguía la carrera militar. Inicialmente de radican en Ezpeleta y el 28 de abril de 1959 nace en Quilmes su primer hijo: Oscar Alfredo. Más tarde nacerían Jorge Alberto conocido por todos los quinenses como el "Negro" Moreno y Graciela que actualmente vive en Neuquén. Queda la familia radicada en Punta Alta en donde Rogelio se retira como Suboficial Principal de la Armada.

Alfredo ingresa a la Escuela de Mecánica de la Armada en 1976 y participó en el conflicto de Malvinas con el grado de Cabo Primero de Armas MS (Mecánico de Sistema). Esto quiere decir que trabaja como especialista en explosivos en la parte de los buques que se llama "Santa Bárbara", sector ubicado en las cubiertas inferiores o para que se entienda en la parte más cercana a la quilla de la embarcación. Allí toman dos veces al día la temperatura ambiental, verifican los sistemas de inundación, entre otras actividades. En 1982 Alfredo estaba de pase en el Arsenal Naval Azopardo, allí son todos polvorines de donde se abastecían las Bases. Me sale el pase al Crucero ARA General Belgrano y me puse muy contento ya que en 1977 había navegado en el crucero y era muy lindo. Por mi especialidad era ese o el "25 de Mayo" mis destinos ya que eran los más grandes.  Había realizado en la Base Aeronaval Comandante Espora un curso sobre las bombas penetradoras francesas Matra Durandal de 250 y 500 libras que llevaba el avión de ataque ligero Super Etendard y teniendo en cuenta esta capacitación anulan su pase al Crucero y lo envían al Portaaviones ARA "25 de Mayo". Argentina tenía aproximadamente seis aviones de este tipo y por las medidas del mismo, finalmente no pudo ser utilizado en el portaaviones aunque los ingleses siempre pensaron que de allí salían ya que el portaaviones estratégicamente se alineaba entre la Base y el destino de estos aviones. Lo que no sabían ni se imaginaban era que los aviones se reaprovisionaban de combustible en pleno vuelo. En los momentos previos a la toma de Malvinas se arma lo que se denomina Cruceros de Guerra, o sea sistemas de trabajo en donde se otorgan los destinos y se cubren los horarios de trabajo o turnos. Tres turnos de cuatro horas o lo que se llama 4 x 8 (cuatro horas de trabajo por ocho de descanso). Mi función -relata Alfredo- era la de Encargado de municionamiento de cubierta de vuelo




en el cual era el encargado de entregar los pedidos a los armeros del avión en cubierta. Para explicarlo sería así: Desde cubierta se hace el pedido de armamento de acuerdo a lo que requiere la situación; este se prepara en el espacio denominado Santa Bárbara y se sube por ascensores hasta cubierta. Cada cadena de municionamiento requería de un control exhaustivo ya no podía faltar ni un cable, seguro o sensor.
Uno de mis turnos era muy complicado, relata Alfredo, era de las 4 a las 8 AM. en donde estaba todo el movimiento ya que los aviones no podían despegar de noche y al amanecer todo debía estar listo. Uno de los momentos más tensos que vivieron en el "25 de Mayo" fue cuando el submarino nuclear HMS Conqueror (S48) se posiciona debajo del portaaviones. Este último llevaba a bordo los aviones de guerra antisubmarina llamados Tracker. Estaban equipados con sensores de detección en profundidad. Para esto se sembraban sonoboyas que emitían honda hacia abajo y los tripulantes del Tracker con auriculares detectaban que ecos eran sospechosos. Se confirmaba y se lanzaban misiles. Los tripulantes del submarino sabían cuando eran detectados y debían retirarse valiéndose de la gran velocidad con que se movían. Estuvimos cinco días en alerta permanente -confiesa-.  Hoy sabemos que el Submarino HMS Conqueror llega a la "Zona de Exclusión" el 24 de abril y se le ordena vigilar al Portaaviones ARA "25 de Mayo". El 30 de abril advierte la presencia del Crucero ARA Gral. Belgrano y temiendo un ataque de pinzas el almirante británico JF Woodward ordena el ataque a este disparando tres torpedos convencionales Mark VIII, dos de los cuales impactan directamente en nuestra nave insignia hundiéndolo y provocando la muerte de 323 marinos. El 9 de abril de 2015 el Suboficial Principal retirado, Oscar Alfredo Moreno visitará Malvinas junto al segundo contingente auspiciado desde la gobernación de la provincia de San Luis. Será este un momento en el que encontrará el descanso a sus recuerdos por tantos jóvenes amigos y conocidos que perdieron la vida en el conflicto. En el acto desarrollado en el Colegio Nº 31 el 2 de abril de 2013, Alfredo leyó el siguiente discurso:






MALVINAS
Por Oscar Alfredo Moreno

Ninguna guerra puede ser valorada sin dolor e impotencia. Pero la Guerra Malvinas significó para los argentinos un hito insoslayable de nuestra historia reciente. Reciente para nosotros, los adultos, y más aquellos que vivimos la experiencia…. Pero lejana, y tal vez incomprensible, para los jóvenes que aún ni siquiera habían nacido.
Hoy a 31 años de aquel conflicto nos corresponde honrar a nuestros caídos en combate y a nuestros veteranos de guerra.
No estoy en condiciones de analizar la situación política de aquel momento, pero si estoy en condiciones de afirmar que nuestros 649 caídos en combate estaban convencidos de que su esfuerzo tenía como objetivo la recuperación de un pedazo de patria que nos corresponde por razones claramente justificadas.
El gesto heroico de los que ofrendaron su vida, marco un gesto de grandeza con el cual pudimos reencontrarnos los argentinos. Aquellas jornadas en las que el pueblo Argentino, sin distinción de partidos, sin distinción de banderías, se sintió unido y reaccionó con una idea de patria nunca jamás vista. Eso no lo podemos olvidar.
Nuestro sentimiento Nacional nos obliga y convoca a recuperar nuestras Islas Malvinas, por medios pacíficos. Es un compromiso y un mandato, racional, maduro y absolutamente irrenunciable. Pero no bastan los puntuales y necesarios reclamos diplomáticos, ni los merecidos homenajes a los caídos ya los veteranos. Es necesario también cultivar, en las nuevas generaciones, el conocimiento sobre nuestros derechos y un sentimiento de pertenencia, de respeto, hacia un pasado que forma parte indefectible de nuestro presente.
Proyectar la Gesta de Malvinas a la conciencia nacional es el deber de todos nuestros gobernantes, dirigentes, historiadores, educadores, comunicadores sociales y con una responsabilidad superior a nosotros, los Veteranos de Guerra.
Mi respeto y condolencias una vez más, a los familiares de los compatriotas que ofrendaron la vida en defensa de la Patria. Mi memoria permanente para los Héroes de Malvinas.
Las Islas Malvinas jamás dejarán de ser Argentinas… Muchas Gracias.


Alfredo Moreno y José Ojeda entonando las estrofas del Himno Nacional Argentino.


Los concejales hacen entrega de copias de la declaración 1/14 (en la que se declara de interés municipal, social y cultural el acto del día 2 de abril de 2014) a los excombatientes José Domingo Ojeda, Domingo Antonio Torino y Oscar Alfredo Moreno.


MONOLITO EN PLAZOLETA "MALVINAS ARGENTINAS"
BARRIO NORTE - QUINES

Alfredo Moreno fue el encargado de explicar de donde provenía el ancla.
Esta ancla pertenece a una balsa de buque. Las balsas se encuentran en las bandas de estribor y babor o para que se entienda a los costados del buque. Tenían una capacidad para cincuenta personas y funcionaban un motor, con un motor diesel.
Se bajaban cuando se hacía una maniobra o algún movimiento en el barco. Varias veces nos bajaban -relata Alfredo- para hacerlas andar en mar abierto, eso era parte del ejercicio y teníamos que dar vuelta alrededor del buque que medía unos 150 metros. Ese era, como marineros, parte de nuestro debut en el agua.
"Es feo navegar con 1.500 o 2.000 metros de profundidad. Me trae muchos recuerdos a mí ya que yo he trabajado con esto. José (refiriéndose a Ojeda), que es tripulante del crucero al momento del conflicto también, seguramente debe sentir lo mismo que siento yo en este momento. Es una alegría tenerla acá" -fueron sus palabras-.


Imágenes del ARA General Belgrano navegando y al momento de ser impactado.

 Aquí se ven las balsas de salvación y gracias a estos hubo 770 sobrevivientes de la tragedia.





Inauguración del monolito en donde se descubrió un ancla de un bote utilizado en la guerra y la placa conmemorativa.





MALVINAS, EL LEGADO
🇦🇷 En abril de 2026 se dio a conocer el libro y la página ‘Malvinas, El Legado’, una obra que recupera las historias de quienes vivieron la guerra

🇦🇷 Cada relato contribuye a mantener viva la memoria colectiva y a reconocer el valor de quienes defendieron la patria, dentro y fuera del campo de batalla.

En la página https://malvinas.sanluis.gov.ar/ se puede acceder a las entrevistas que se les realizaron a los excombatientes que constan de un video y el relato de los mismos.


https://malvinas.sanluis.gov.ar/Veteranos/Detalle/444


Entrevista realizada a Oscar Alfredo Moreno

De chico, Alfredo Moreno quiso seguir los pasos de su padre, que era militar, y llegado el momento, el 28 de enero de 1976, ingresó a la Escuela de Mecánica de la Armada en la ciudad de Buenos Aires, no muy lejos de su Quilmes natal. Tras un año de formación se embarcó 12 meses en el crucero ARA 'General Belgrano', y en 1978 regresó a la escuela para terminar un curso de tres años sobre almacenamiento, manejo y transporte de municiones. "Nuestra función dentro de un buque es controlar lo más importante, la 'Santa Bárbara' que le decimos nosotros, medir las temperaturas, que tienen que estar en un rango por el tema de los explosivos. Es un trabajo muy delicado porque hay que tomar un montón de medidas de seguridad. Después, nuestro trabajo es abastecer a los montajes de esa munición, o sea, sacarla de la 'Santa Bárbara' y llevarla en unos dispositivos especiales, ascensores, a los que la necesitan", explica. Tras pasar unos años de destino en el Arsenal Militar Azopardo, en Azul, provincia de Buenos Aires, le comunicaron que iba a regresar al 'General Belgrano', un navío que conocía bien, pero "por cosas del destino", cuenta finalmente fue destinado al portaaviones ARA '25 de Mayo' por conocimientos específicos en una bomba de origen francés que utilizaban allí. En marzo de 1982, tras regresar de maniobras en altamar, Moreno y sus compañeros notaron "un movimiento inusual para el momento. Se cargaban muchos víveres, mucha munición, muchos pertrechos. Empezaron a embarcar a la gente que trabajaba con los aviones… muchos equipos de navegación, muchas cosas. Y a nosotros nos llamó la atención", recuerda. El 29 de marzo zarparon con rumbo desconocido hasta que, ya en mar abierto, un almirante los reunió en la cubierta y les informó que iban a participar de la Operación 'Rosario' y la recuperación de las Islas Malvinas. "Me acuerdo que formaba justo en la parte de atrás de la fila. Abajo, al lado mío, tenía el mar. Había unas cadenas y estaba el mar. Miré para atrás y dije, 'ya estoy acá, no podemos volver'. Pensás en la familia. En ese tiempo era soltero y pensaba en mi padre, mi madre. Creo que en gran parte a casi todos nos pasó lo mismo, ¿no? Cuando tuvimos la charla, este hombre nos dijo que era muy posible que tuviéramos contacto con el enemigo, y bueno, entonces empezás a reflexionar cosas. Después es como que todo va pasando". Todos vociferaron ¡Viva la Patria! Y comenzaron a practicar las tareas para las que habían sido entrenado cubriendo turnos de cuatro horas por ocho de descanso y así consecutivamente. "Se cubren todos los puestos de combate, y bueno, ahí empezamos una vorágine de ejercicios continuamente. A las dos de la mañana le tocaba el ataque aéreo, cuatro de la mañana incendio, cubrir crucero de guerra en los montajes, todo se hace por tiempo. Así empezó y nos cambió la vida dentro del buque". "Los aviones únicamente pueden despegar de día, entonces yo tomaba la guardia a las cuatro de la mañana y ya empezamos a trabajar para subir las bombas a cubierta de vuelo, que era el último tramo que teníamos. Una bomba en un avión lleva mucha complejidad, muchos alambres, muchos seguros para poder instalarla. En ese caso, un 'A4Q', que era el avión que teníamos nosotros en cubierta, en pista. O sea que mi guardia, en esas horas, era muy movida hasta que los aviones estaban cargados", recuerda. En el desembarco del 2 de abril no fue necesario apoyo aéreo, "pero bueno seguíamos cumpliendo la función. La guerra es estrategia pura, entonces el buque se ubicaba en lugares para que los ingleses pensaran que todos los aviones que zarpaban salían del portaaviones, y los aviones estaban saliendo de Río Grande, de Río Gallegos ¿entendés?". El 2 de mayo, por radio, se enteraron del hundimiento del crucero 'General Belgrano'. "Absorber todo eso para nosotros fue terrible", cuenta, al tiempo que menciona que él estaba asignado inicialmente a ese barco: "Lo mío fue… no sé, el destino. Yo iba a ir a 'Belgrano', pero las cosas se dieron así y tratamos de aceptarlas". Incluso muchos allegados a su familia llegaron a darles el pésame a su padre y su madre creyendo que había sido una de las víctimas de ese cruento ataque. Con el peligro latente de ser atacados por un submarino, el portaaviones regresó al continente, a Puerto Belgrano, antes de la finalización del conflicto. Moreno continuó con su carrera militar otros 35 años hasta su retiro en 2011. "Creo que para el que siguió la carrera militar tampoco fue tan fácil a pesar de tener un lugar de pertenencia. Seguí una carrera normal y como todos, tuve muchos destinos: La Plata, Ushuaia, Capital Federal. Y la verdad pienso que eso nos cambió la vida para siempre, a nosotros y a la Armada también. Mirábamos las cosas de otra manera, fue todo muy distinto. Hasta el día de hoy por supuesto, hasta el último día nos cambió la vida todas esas pérdidas, toda esa gente, todas esas historias", reflexiona. Tras la guerra se casó y tuvo cuatro hijos, una familia que fue un apoyo durante los años en que otros veteranos sucumbían ante la depresión, la falta de atención y reconocimiento por parte del Estado. "El que no tuvo la posibilidad de tener una familia que lo apoyara, olvidate que seguramente no está con nosotros. Que no te quepa ninguna duda", sostiene. Tras su retiro el veterano regresó a su lugar en el mundo, Quines, donde nacieron sus padres y tiene a gran parte de su familia, entre ellos un hermano. Hoy, malviniza activamente en escuela rurales e instituciones de norte de San Luis. "Pienso que el mejor homenaje que le podemos hacer a nuestros caídos, a nuestros amigos, a nuestros compañeros, es que no los olviden. Que no sea en vano. Recorremos todas las escuelas, damos charlas, ponemos dinero de nuestro bolsillo, vamos al campo, por lo general a escuelas rurales. Hemos recorrido casi todas las escuelas de acá del departamento. Nos ayudamos y dejamos el mensaje bien claro de lo que fue Malvinas y cuál es la idea nuestra de malvinizar: que es que no se pierdan en el tiempo; que hubo gente que no murió en vano, montón de anécdotas, vivencias de gente que murió cantando el Himno Nacional. Que esas cosas no se pierdan"; "Lo tomo como una obligación mía. Nosotros que estamos, que nos juntamos y charlamos, nos sentimos todos así. Es la mejor manera de honrar a nuestros muertos y que quede para siempre". Su legado es para sus hijos, "para mis nietos y para la sociedad, porque nosotros desgraciadamente no vamos a volver a ver nuestra Bandera flameando en las Islas. Pero quien les dice que ustedes o sus hijos, el día de mañana, vean la Bandera Argentina flameando allí. Seguramente en ese momento se va a ver reflejado todo el esfuerzo, todas las ganas que pusimos nosotros para eso. Ése va a ser el mejor momento". "Los chicos con los que hablamos también quedan convencidos de que son nuestras (las Malvinas) y es como decimos nosotros, la semilla está plantada".




VIAJE DEL 2DO. CONTINGENTE DE VETERANOS DE SAN LUIS A MALVINAS

En este viaje le llega el turno a Oscar Alfredo Moreno. Es el segundo de cuatro contingentes que visitarán las Islas Malvinas. El vuelo partió el 10 de abril de 2015 y regresó el 19 del mismo mes y año.
Antes de emprender el viaje, el gobernador, CPN Claudio Poggi, agasajó a los treinta veteranos en el Salón Blanco de Terrazas del Portezuelo. En el evento también estuvieron presentes los veteranos que viajaron el año pasado.
Recorte de foto: Agencia San Luis

Así lo reflejan los medios provinciales:
10 de abril de 2015 – El Diario de la República
Ayer partió el colectivo desde Terrazas del Portezuelo

LOS TREINTA VETERANOS INICIARON EL VIAJE SOÑADO A LAS MALVINAS


Es el segundo contingente que envía la provincia.
Regresarán a Merlo el 19 de abril.

CAPITAL DE SAN LUIS

Redacción
provincia@eldiariodelarepublica.com

Arriba del colectivo, sentado del lado de la ventanilla y con lágrimas en los ojos, Leontes Muñoz, ex combatiente, saludó a todos los familiares y amigos que fueron a despedirlo. A las 15, desde Terrazas del Portezuelo, emprendió el viaje junto a sus 29 compañeros, pertenecientes al segundo contingente, que visitarán las Islas Malvinas. Los globos celestes y blancos adornaron una emotiva despedida en un jueves caluroso.
Volverán después de 33 años. El domingo 19 de abril serán recibidos en Merlo.
"Es una sensación tremenda, no es fácil tratar de enfrentar esta situación. En ese momento era un adolescente pero hoy estoy peor que cuando tenía 21 años. Tratando de enfrentar una situación extraña, entre alegría y emoción", expresó Leontes. El ex cabo de la armada, es uno de los sobrevivientes del crucero General Belgrano.
Admitió que le daba vergüenza derramar lágrimas a esta altura de su vida. "No te podría decir cómo voy a reaccionar. Ahora somos personas maduras pero es impredecible lo que voy a hacer allá. Lo único que sé es que voy a tratar de disfrutar el momento de la mejor manera", dijo Leontes.
Ayer, en un acto en la plaza Cívica, el contingente de veteranos de la Guerra de Malvinas partió con destino a las Islas. Salieron en un colectivo con destino a Buenos Aires. El viernes a la mañana llegarán en avión a Río Gallegos y finalmente desde allí iniciarán el esperado viaje a las tierras bañadas por el mar Argentino.
"Llegaremos a la isla el sábado aproximadamente a las 15 y tendremos libre hasta el domingo para que la recorramos. A partir del lunes y hasta el viernes, es un turismo guiado y vamos a ir más lejos, por eso vamos a desplazar-nos en vehículos. Somos de San  Luis, Villa Mercedes y del Valle de Conlara", comentó Andrés Cornejo, de 62 años. Tenía 30 cuando fue a combatir y aseguró que en los últimos días estuvo muy ansioso y durmió poco. "Llevo algunos recuerdos para dejar, como una bandera y rosarios. Algún día me gustaría volver con mi familia", afirmó.
El gobernador, Claudio Poggi, expresó que "en nombre del pueblo de la Provincia de San Luis, les digo que los admiramos como héroes. Haber luchado por la soberanía nacional contra una potencia extranjera en condiciones desiguales requiere de muchísimo valor" y aseguró que "el próximo 19 de abril serán recibidos como no supimos hacerlo hace 33 años".

DESPEDIDA CELESTE Y BLANCA.
EN UN CIELO RODEADO DE GLOBOS, EL COLECTIVO FUE ESCOLTADO POR FAMILIARES Y AMIGOS DE LOS VETERANOS.
MARTÍN GÓMEZ

Juan Barzola tenía 28 años cuando fue reclutado y estuvo en el grupo de artillería 601 de Mar del Plata, Defensa Aérea. "Estoy más aliviado porque sentí mucha tensión pero ahora ya no. Lo primero que quiero hacer es visitar mis muertos en el cementerio y poder rezar lo que no pude en ese momento porque no hubo tiempo. Tuve 8 compañeros que no volvieron y es una de las cosas pendientes que tenemos, llegar y brindarles un homenaje como se merecen", manifestó.
Otro de los ex combatientes, Carlos Cuatrino, no podía contener las lágrimas y apenas podía hablar por la emoción que lo invadía. "Tenía 18 y cumplí los 19 en Malvinas. Voy a ver si cerrar una nueva etapa porque todo esto es muy duro. Cuando llegue allá no sé cómo voy a reaccionar.
En la guerra estuvimos en primera línea en puesto argentino y tuvimos que soportar los últimos días", relató con palabras entre-cortadas. En sus manos, llevaba una Bandera Argentina para dejar en la isla. De su bolsillo, sacó un rosario. "Me lo dieron para que lo deje allá, entre otras cosas", dijo conmovido.

Los 30 combatientes que pisarán el suelo de las islas serán:

Juan Carlos Agüero, Roberto Osvaldo Alonso, Carlos Alberto Amaya, Hugo Omar Bartoloni, Juan Domingo Barzola, Pedro Miguel Bollati, Mario Duilio Ciotti, Andrés Matías Cornejo, Carlos Alberto Cuatrín, Carlos Aníbal Díaz, Orlando Sireno Díaz, Eduardo Enrique Frezzi, Juan Carlos Garro, Roque Emilio Giachetti, Edgardo Daniel Guerrero, Rivaldo Héctor Jofré, Roque Adrian Juárez, Edgar Omar Marturano, Pedro Prudencio Miranda, Oscar Alfredo Moreno, Leontes Muñoz, Marcelo Gabriel Nollac, Juan Carlos Pianucci,  Andrés Oscar Ponce, Luis Alfredo Romero, Carlos Alberto Sajer, Gustavo Silva, Alfredo Sosa, Héctor José Vaca y Ernesto Osvaldo Vilche.

El obispo de San Luis, Pedro Martínez, bendijo a los puntanos y para despedir a los héroes, la banda de la V Brigada Aérea tocó la Marcha de Malvinas. Los ex combatientes se dirigieron al colectivo acompañados de sus familiares y amigos.

Con los ojos brillantes, el suboficial principal retirado de la Fuerza Aérea, Pedro Miranda aseguró que el viaje era una emoción que no podía describir con palabras. "Yo no tuve la suerte de pisar Malvinas pero fui protagonista como todos los que estamos acá arriba. Poder volver es tremendo porque tengo un gran sentimiento por los 649 muertos que están ahí y los que estaban conmigo. Hice un letrero que llevo para dejarlo allá y rendirles homenaje", dijo.
El 10 de septiembre y el 12 de noviembre viajarán nuevos contingentes. Es la primera provincia que les da este tipo de reconocimiento a los ex veteranos de la  Guerra de Malvinas.

El tercer contingente partirá el 10 de septiembre y el último, el 12 de noviembre.

SEGUNDO CONTINGENTE. HIJO EX COMBATIENTES DE SAN LUIS, DE VILLA MERCEDES Y VALLE DEL CONLARA.

ANSIOSOS, POSARON PARA LA FOTO ANTES DE QUE EL MICRO SALIERA.

MARTÍN GÓMEZ


Así lo relata Agencia de Noticias San Luis 

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Sábado, 11 de abril de 2015 | 10:05

La espera llegó a su fin

La espera de la partida hacia las Islas del segundo contingente de veteranos de Malvinas de San Luis llegó a su fin.
Luego de recorrer las distancias que separan la capital puntana con Capital Federal y la existente entre esa ciudad con Río Gallegos, minutos después del mediodía, embarcarán rumbo a “nuestras hermanitas pérdidas” como a ellos les gusta definirlas. Las extensas distancias recorridas, no se comparan en nada con la espera de 33 años que cada uno de ellos carga encima.
La última noche en la capital santacruceña tuvo momentos emotivos que sirvieron para calmar las tensiones lógicas de la espera. A las 21:30, el grupo de 30 veteranos puntanos fueron recibidos en el Consejo Deliberante de Río Gallegos.
En el lugar los legisladores locales, acompañados por el presidente del cuerpo, Pablo Grasso, prepararon un acto institucional y cultural en homenaje a nuestros héroes.
Luego del discurso de bienvenida del presidente del cuerpo legislativo, un representante de cada una de las asociaciones de veteranos de guerra de la provincia –San Luis, Villa Mercedes y Valle del Cónlara– recibió los diplomas de todos sus compañeros. El acto institucional dio lugar a la velada cultural que estuvo a cargo del grupo “Más que 2” quienes interpretaron un repertorio especial dedicado a los veteranos, alcanzándose el momento más emotivo de la noche cuando realizó una versión desgarradora del tema “Reina Madre” de Raúl Porchetto.
En la llegada al Hotel continuaron las sorpresas y homenajes. Un grupo de veteranos de Santa Cruz los homenajeó durante la cena. Sus pares del sur les habían preparado un espectáculo donde se alternaban las poesías con una cálida actuación del dúo Kundalindi.
La última escalada en territorio continental estuvo plagada de emociones y homenajes, a las 13:25, cuando el vuelo de Lan Airlines despegué rumbo a nuestras Islas, comenzará otra historia, esa historia que desde hace 33 años ellos están esperando protagonizar.


http://agenciasanluis.com/notas/2015/04/11/hoy-los-puntanos-volvieron-a-malvinas/

33 años después
Sábado, 11 de abril de 2015 | 21:04

Hoy los puntanos volvieron a Malvinas

Algunos hechos rutinarios revisan características extraordinarias.
Cuando el comandante del vuelo LA 995 de Lan Airlines comenzó con sus prácticas de descenso, una labor simple que se repite en cada jornada de trabajo, los 30 veteranos de Malvinas de la provincia de San Luis sintieron que se encontraron ante un acontecimiento extraordinario. Hoy los puntanos regresan a Malvinas, como reza cada uno de sus chalecos. Hoy el segundo contingente de sanluiseños pisaron, luego de 33 años, nuestras Islas.
Cuando apareció en el horizonte la costa de nuestra Isla Soledad, las emociones comenzaron a transformar las charlas del vuelo en un conmovedor silencio. Todos buscaron el mejor modo de poder observar desde el aire nuestra tierra.
Las Indescriptibles tonalidades de azules y turquesas que nos regala nuestro mar argentino, fue dejando paso a un indescifrable damero de donde la diversidad de matices de verdes y marrones, actuaba como carta de presentación del territorio.
La emoción que había dejado en silencio a nuestros héroes fue atravesada por una conocida melodía que venía desde las primeras filas del avión. Cumpliendo una vieja promesa con su preciado ídolo, Roque Juárez, veterano que vive en Villa Mercedes, puso en el parlante de su teléfono a la Mona Giménez cantando “Beso a Beso”. Con la vista fija de nuestros excombatientes, viendo las Islas desde el aire, pocas veces resultó más atinada la frase “a quererte yo aprendí”,
Mont Pleasant es una base militar ubicada a 60 km de Puerto Argentino. Ahí llegaron los 30 veteranos de Malvinas de la provincia de San Luis, el segundo contingente del viaje que costó al gobierno provincial.
El aeropuerto tiene similitudes con muchos de los observados en las películas de guerra. Hangares y galpones camuflados con terraplenes de tierra y vegetación. Una pista para rodado con dimensiones desmedidas por su inmensidad en relación a la población del lugar.
Los pasajeros del vuelo que partieron en la mañana de Punta Arenas, Chile y que realizaron una escala en Río Gallegos, lugar donde fue abordado por nuestros veteranos, arriban a un enorme galpón que no muestra ninguna comodidad o confort que pueda hacer presumir al pasajero que se encuentra en un aeropuerto civil.
Los primeros símbolos nos recordaron rápidamente la presencia colonizadora. Una publicidad con una familia sustancialmente inglesa y el lema de las islas “Our Island, Our House” – nuestra isla, nuestra casa – servía de ordenador en la fila para ingresar a migraciones. Todos los argentinos que arribamos desde el territorio continental a nuestras Islas, tuvimos que presentar nuestros pasaportes, en él quedó el sello que más duele. “INMIGRACIÓN ISLAS MALVINAS.PERMISO DE VISITANTE”
Mientras se esperaba para abordar el micro que recorrería la ruta de pavimento y ripio que trasladaba a la delegación al Hotel Malvina House, comenzaron a sobrevolar la playa de estacionamiento donde estaba ubicado el colectivo, dos aviones Sir Harriers y un helicóptero militar. Lo que podría haber parecido una simple práctica de rutina, se transforma en un símbolo agresivo en esta época de tensión diplomática.
La vista alterna miradas de asombro con los ojos vidriosos y no es casual que les pase eso. Porque por más que los carteles estén escritos en otro idioma, por más que les presenten otra bandera, por más que les quieran cambiar el nombre a los lugares que visitaron, ellos, los 30 veteranos de San Luis, saben muy bien a donde llegaron. Hoy los puntanos volvieron a Malvinas, hoy los puntanos llegaron a Puerto Argentino.

http://agenciasanluis.com/notas/2015/04/12/los-veteranos-recorrieron-puerto-argentino/dsc_5261/

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domingo, 12 de abril de 2015 | 18:38

Los veteranos recorrieron Puerto Argentino


La guerra se libro en toda la Isla.
Darwin, Las Dos Hermanas, London, el Estrecho de San Carlos, Bahía Fox, Lafonia, Fox Bay, son algunas de las posiciones que se mencionan en las charlas cotidianas de los 30 veteranos de la provincia de San Luis que regresaron a Malvinas, pero hay un lugar donde todos tienen una vivencia personal o una referencia de un compañero de combate, ese lugar es Puerto Argentino.
En el primer día de recorrida y reencuentro con la tierra por la que lucharon en 1982, los héroes sanluiseños recorrieron el único centro urbano desarrollado de la Isla y sus alrededores.
El fuerte viento hacia oscilar la temperatura en un par de grados por encima o por debajo de los cero grados. El clima se hacía sentir con intensidad. El frío en un terreno húmedo, donde al agua se esconde de modo traicionero entre medio de la vegetación, avivaba la memoria de la gesta protagonizada.
El recorrido que ofreció una guía local de la empresa Falkland Islands Tours & Travel, comenzó con un breve paso por el Monumento a la Liberación de 1982, una nueva casualidad a la que los veteranos de Malvinas de San Luis y todos quienes vengan con pasaporte argentino, deberán aceptar con frustrada amabilidad.
El paso por la casa de gobierno local y el hospital remiten a los primeros y últimos días de la guerra. La residencia del gobernador fue el primer edificio público que se recuperó cuando se puso en marcha la “Operación Rosario” en la madrugada del 2 de abril. El hospital era el centro más importante de atención de heridos en combate.
Previo a ingresar a la bahía de Puerto Argentino, el recorrido pasó frente a diferentes empresas petroleras e ictícolas, principales motores de la economía del lugar. El ingreso al margen este de la bahía se realiza por medio de un puente Baily, similar al colocado en la localidad de Quines por causas de las crecidas de los ríos del pasado 1 de marzo.
La primera escala fue en zona de la bahía donde están los restos del barco Lady Elizabeth, un impactante mole de metal arrumbado que está en el lugar desde principios del siglo pasado. Muchos de nuestros veteranos conocieron perfectamente la zona, allí estuvieron apostados hasta que recibieron el destino definitivo en las Islas, en esa zona fue donde bombardearon al “Formosa”, un barco que estaba destinado al aprovisionamiento y el 1 de mayo de 1982, cuando comenzó el ataque inglés, recibió importantes averías en su estructura.

Gypsy Cove fue otro de los puntos donde llegaron nuestros veteranos, una playa de mar turquesa y arenas blancas. Una postal caribeña con frío antártico. En la zona se tiene una vista privilegiada del mar argentino, la pingüinera prometida, faltó a la cita en la mañana del domingo.

Sobre el mediodía el autobús se detuvo en una zona emblemática para la mayoría de los veteranos. Los alrededores del aeropuerto donde estuvieron apostadas las defensas durante el ataque imperial. La limpieza realizada en el lugar no impidió que se pudieran reconocer trincheras y pozos donde se ubicaban nuestros soldados para defender las Islas.
Vainas de diferentes calibres, estacas de carpas, latas de gaseosas o botellas de licor en pequeñas cuevas, los cables que se utilizaban para las telecomunicaciones y que afloraron a la superficie con el paso del tiempo, pozos con agua helada e insuficiente cobertura de madera en su interior, son solo algunos de los símbolos que presentaba el campo de batalla.
La representación más cruel de que allí hubo sangre y muerte probablemente estaba simbolizada en un borceguie que tenía una pala rota a su lado, a pocos metros de ahí, un cráter formado por una de las tantas bombas que venían desde el aire o el mar.
El trayecto continuó con una breve visita al aeropuerto, el lugar ha cambiado mucho en relación al año 1982, las necesidades de las empresas que explotan las riquezas del mar argentino con autorizaciones británicas, requieren de nueva infraestructura
Antes de llegar a su fin el recorrido, el colectivo pasó frente a la residencia de los veteranos de guerra británicos y al Memorial Wood, una plantación de árboles que recuerda a los soldados ingleses caídos en la guerra de Malvinas. El viaje empezó con una casualidad y terminó con otra.
Los veteranos de Malvinas de la provincia de San Luis regresaron al hotel con la paz y tranquilidad que brinda la posibilidad de poder comenzar a curar una herida que tiene 33 años de antigüedad. Durante la caminata por el campo de batalla pude dejar las lágrimas de la emoción, sentir el dolor por aquellos que recuerdan y la bronca por la permanencia del invasor.
El viento sopla con fuerza en las Malvinas, algunos isleños se quejaban de su potencia, no saben que un grupo de puntanos se trajo a esta tierra el amor de su pueblo y hasta al propio viento corrillero, venia guardado en sus maletas.

http://agenciasanluis.com/notas/2015/04/14/caminando-por-la-guerra/

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Martes, 14 de abril de 2015 | 21:31

Caminando por la guerra

Malvinas está considerada una de las últimas guerras convencionales libradas durante el siglo XX. Las batallas cuerpo a cuerpo entre las tropas argentinas e inglesas, donde la estrategia en el campo de combate fue determinante en el resultado de la guerra, dio paso a la aplicación de las nuevas tecnologías relacionadas con la producción de armamentos, esta revolución militar produjo cambios en las estrategias de combates.

Los veteranos sanluiseños recorrieron los campos de batallas que se encuentran al oeste de Puerto Argentino.
Todavía están frescas las imágenes de la guerra de Irak, en 1991, cuando los ataques de EE.UU fueron transmitidos por la CNN en un formato similar al de un videojuego, las guerras comenzaron a librarse a distancia, los medios lo reflejaban de un modo pasteurizado y quienes las sufrían eran víctimas del horror.
Los veteranos sanluiseños de Malvinas recorrieron, durante la tercera jornada de la visita que están realizando a las Islas, los campos de combate donde las tropas argentinas intentaron contener el último embate inglés, previo a la recuperación británica de Puerto Argentino.
Londres, Kent, Dos Hermanas o Howards son algunos de los montes que rodean un extenso valle cercano al único centro urbano desarrollado en Malvinas. Estos cerros representaban la última barrera para ingresar a Puerto Argentino desde la bahía de San Carlos, lugar donde desembarcaron las tropas reales. En estos montes, la infantería y artillería argentina intentaron repeler el avance imperial. Los resultados de aquel intento son, desde hace 33 años, conocidos por todos.

Nuestros veteranos con los cerros de las últimas batallas a sus espaldas
La caminata por los cerros se realiza por terrenos húmedos, la vegetación predominante es una pastura espesa que no supera los 40 cm de altura, ésta no impide el andar de quienes lo atraviesan, pero esconde en su interior el agua helada característica del sur, la misma que mantenía mojados, con temperaturas bajo cero, a los soldados durante la guerra.
Los restos de dos helicópteros argentinos, derribados por aviones Sea Harrier, generan una enorme sensación de angustia cuando aparecen en la pradera malvinense. Saber que quienes lo ocupaban resultaron ilesos del ataque recibido, genera alivio y trae a la memoria una frase de uso popular: “Lo importante es que no haya pasado nada, los fierros se arreglan”.
Orlando Díaz es uno de los veteranos que recorre el lugar, narra con precisión los hechos ocurridos en aquellas batallas de la zona de combate que se encuentra recorriendo.

Orlando Díaz fue protagonista de las batallas libradas en el lugar

El modo en que accionaban las patrullas, la emboscada recibida en el Río Murray, desde donde atacaban los helicópteros y como se desplazaban los aviones, el relato incluye el modo de desplazamiento de las tropas británicas y como se intentaba repeler el ataque inglés. El tono preciso y monocorde, más apropiado de un comentarista externo que de un protagonista del hecho, desaparece cuando recuerda a su compañero caído, la frialdad del relato se talla en llanto cuando habla de Mario Antonio Cisneros, “el mejor comando que vi en mi vida”, así lo define cuando logra reponerse de la angustia del recuerdo.

Los restos de un helicóptero argentino sobre la pradera malvinense

Durante las caminatas, el clima entre los veteranos puntanos fue más distendido en relación a los días anteriores. La visita a Darwin fue el bálsamo necesario que necesitaban estas almas para empezar a cicatrizar las heridas que llevan desde hace 33 años, fue el desahogo que permitió comenzar a disfrutar de una experiencia colectiva que todos definen como única.

FOTOS PUBLICADAS EN LOS MEDIOS CITADOS:


Minutos antes de las 15:00 hs. Comenzó a dividirse las islas.

Puerto Argentino

El contingente en Puerto Argentino.







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